
Joaquín... Joaquín.... La puta que te parió pensé. Asi que "Sabes mejor que yo que hasta los huesos sólo calan los besos que no has dado". Por qué no venís a esperar el colectivo a las 7 de la mañana y vas a ver como el frío te los pulveriza y no sólo los cala. Tenía ganas de que vinieras manejando el puto colectivo que hace ya 20 minutos que espero para decirte un par de cosas....
Los besos que no has dado???? Si la mujer de mis sueños apareciera en este instante, no sacaría de mis bolsillos las manos ni loco.
Además con la cantidad de alcohol que tenés (o tenías) en sangre, no creo que sepas lo que es el frio.
Huesos calados, uñas violetas, labios secos, ojos llorozos, que más querés de mi??? Seguramente no manejás el colectivo. Por la extensísima experiencia que tengo en el tema de tomarlos y esperarlos, se con total exactitud que no manejás ninguno. Los colectivos los manejan Dyango, José Luís Perales, El "Puma" Rodriguez, Sandro (los dias que puede andar sin el tubo de oxígeno), José Velez, etc.
En los últimos tiempos la camada de nuevos conductores representados por los integrantes de Pibes Chorros, Los Palmeras (si, no me equivoqué, se llaman LOS Palmeras), Ricky Maravilla, etc., ha ido dejando cesantes a los de tu generación y debo confesar que se los extraña un poco. Duelen los oidos ya y, como todo dolor que uno sufre, tiene el efecto de añorar otros pasados, pensando erroneamente que eran más leves, que eran mejores y más fáciles de soportar.
Y sin embargo, tenés razón en parte de lo que decís. Una casa sin ella es una embajada, una oficina, aunque confieso que a veces se extraña también la oficina. No, dos no es igual que uno más uno, admito. Pero bueno, es lo que toca. O al menos eso pienso mientras te espero, y ya pensando en el sábado siendo recién martes, ya pensando en la cena sin haber desayunado, ya pensando...
Y no venís carajo!!! La barrera de Dorrego serguro... Vas a ver cuando llegues... no te van a quedar ganas de escribir. Ya van 30 minutos. Y sin embargo, a la gente parece no importarle. Raro que nadie bufe o cogotee en tu búsqueda al principio de la avenida. El único que mira el reloj soy yo?? Que pasa??
Repaso las cosas pendientes del trabajo y lo que me espera al llegar, si es que lo hago en algún momento. Y sin embargo, siendo martes ya casi es sábado. Al repasar las cosas las adelanto y pienso de a poco en que el jueves estaré diciendo, ya está. Mañana es viernes, terminó.
Volver a sentir la adrenalina del fin de semana cercano. Volver a esperar que el teléfono suene. Volver a evaluar la posibilidad de invertir en un perfume. Volver a no poder llegar a morfeo por el zumbido en los oidos de la música fuerte. Volver a salir a las luces de la noche. Volver a caminar entre lobos saliendo ileso. Volver a los dolores de cabeza del día siguiente y a ese cansancio físico por la falta de sueño, pero tan gratificante. Volver a encontrarle sentido a perderme entre la gente en un lugar desconocido pero perfectamente identificado. Volver a la carga.
No, es por el frio... nada más que el frio. Serán las ganas de estar en un lugar calentito, sin viento. Ya está, ya pasó. Mañana es sábado y el teléfono va a sonar, caminaré entre los lobos, con mi perfume y el zumbido en los oidos. Me dolerá la cabeza y estaré cansado después. Me sentiré perdido y ajeno, pero en un lugar conocido. Despues de 19 días y 5.000.000 de noches, dejé la casa donde habita el olvido, pasé por el alivio de luto, porque voy a salir esta noche contigo.