
abril 01, 2008
marzo 05, 2008
Entre la neurosis y la sobredosis

- ….
- Y pero por que?
- Lo que pasa es que mi vida giró siempre a las cosas que me fueron pasando. No es que viví sumergida en la tragedia, pero a veces siento que no termino con una y ya me cae la siguiente.
- Me querés contar?
- Claro. Mira… mi abuelo falleció en un accidente cuando yo tenía diecisiete. A esa edad todo lo que te pasa te afecta porque entendés pero no sos realmente conciente en que grado te va a joder o no a futuro. El tema es que se incendió la casa con él dentro. Mi abuela se salvó de milagro pero no quedó muy bien de los pulmones. Yo voy con mi mamá después, ya se habían ido los bomberos, y encuentro una foto mía que mi abuelo tenía en un estante, en la que yo era abanderada en la escuela. Agarro la foto y la miro y mi cara estaba como desfigurada. Desde ese momento y por más o menos un mes, estuve sin hablar. No podía… incluso hasta como que hacía fuerza y no salía sonido.
- Y si… me imagino. Y como volvió tu voz?
- No se… un día me desperté y hablaba normalmente. Bueno… sigo. La cuestión es que desde ese tiempo que empecé a desarrollar ciertas actitudes. Yo no era así como soy ahora. Vos no tenés idea de donde te estás metiendo.
- Todavía no me metí en ningún lado. Sólo estamos acá tomando un cerveza y mirando el mar.
- Jajajaja!!! Si, pero la verdad que no entiendo cómo carajo me invitaste a salir.
- Hace como cinco años que nos conocemos, en realidad cinco meses en cinco años. Por que no lo entendés?
- No se… hace rato que nadie lo hacía. Bue… sigo. Desde ese entonces y con el tiempo, me auto catalogué como loca. Jajajaja! Tengo algunas cosas que no son normales.
- Por ejemplo?
- Los fósforos que uso los apago con agua y los guardo hasta el otro día en un tachito que tengo especialmente para eso, cada vez que salgo de casa corto el gas y la luz, lo hago yo. No dejo que nadie lo haga por mí. Sufrí varios ataques de pánico y mi psiquiatra, después de diagnosticarme “neurosis obsesivo compulsiva” me empezó a medicar.
- Pero no te suena un poco lógico todo esto, después de lo de tu abuelo?
- A vos como te suena?
- Un poco extremista, exagerado.
- Bueno…, en eso, en parte, consiste una neurosis.
En el invierno me dio un medicamento que me hizo engordar nueve quilos en un mes. Lo dejé de tomar porque no era sólo lo estético, me sentía como el culo.
- Que era? Ribo?
- Naaahhhh… el Ribo para mi son caramelitos. La primera vez que di clases en la facultad me tomé uno entero.
- De cuánto?
- 0,5.
- La verdad que nunca tomé nada. No se si es mucho.
- Si, es bastante. Pero si no me lo tomaba no hubiera podido ni salir de casa. Se me había trabado el hombro derecho y no lo podía ni mover.
- Y cómo diste clase?
- Calculo que bien. No hubo quejas. Estás por salir corriendo?
- Por?
- Por todo lo que te estoy contando.
- No, mientras no te agarren ganas de partir la botella de cerveza y clavármela en el cuello todo bien.
- Jajajaja, no… soy inofensiva.
- Según quién?
- Jajajaja!!!!
- Bueno y?
- Decime vos.
- Que querés que te diga? Soy de la idea que la vida de todos es un quilombo, la de algunos un poco más que la de otros. No me hago el canchero. Muchas veces no se bien que hacer con las cosas que me pasan. Pero salgo, a veces antes, a veces después pero salgo. No me parece que esté bien tomar medicamentos que repriman sensaciones porque son cosas que es necesario que las sientas, aunque sean un garrón. Tarde o temprano lo que reprimas va a querer salir y es bueno desahogarse. No se, no soy psiquiatra. Supongo que debe haber casos en que es bueno tener las reacciones y sensaciones “bajo control”, pero dentro de lo tolerable por uno y por el resto, hay que dejar que las cosas se den naturalmente. El apoyo que se necesita hay que buscarlo y saber en donde o con quien es lo más difícil. Aprender a pedir fue una de las cosas que más me costó, por el tema que me decías de “yo puedo” terminas en general haciéndote mierda. Asumir el “no puedo ni en pedo, por favor ayúdenme” es bastante duro y difícil, pero es mejor. Al menos como experiencia propia. No se… no somos todos iguales.
- Y ahora que pensás de mí? En este preciso instante.
- Que me encanta cómo te tomás las cosas que te pasan. A pesar de todo lo que me contaste, lo hiciste en todo momento cagandote de la risa. Te reís de vos misma y eso para mi está buenísimo, incluso en los peores o menos graciosos momentos de tu relato.
- Entonces estás mucho peor que yo. Jajajaja
- Si… seguramente.
febrero 20, 2008
Me Jui
Ahi se ven.
febrero 11, 2008
Instrucciones para hamacarse
- Plazas con hamacas: 1
- Personas: 2. Un niño y un adulto.
- Tiempo: Bastante.
- Paciencia: Cantidad necesaria.
Preparación:
En primer lugar, deben quitarse de la zona de trabajo, las piedras, ramas, preservativos usados y restos de botellas rotas, tan comunes en las plazas, sobre todo en las pertenecientes al partido de la costa, aquí, en Argentina. Una vez hecho esto, el adulto, gracias a su basta experiencia en el tema, aconsejará al niño la posición adecuada para realizar una hamaca estandar. Las variedades "de parado" o "prendido como garrapata" serán explicadas en oportunidades futuras.

Cuando se haya logrado el paso anterior, habrá que flexionar las piernas acompañando la vuelta del conjunto como lo muestra la siguiente imagen.
El tercer movimiento, el más simple e instintivo de todos. Consiste en impulsarse en el aire hacia adelante, para lo que deben extenderse ambas piernas de modo que al pasar por el lugar de menor distancia entre la tabla y el piso, estos estén en posición paralela.
El vaivén de las piernas, junto con colocación del torso de forma opuesta a las mismas, generarán un movimiento casi continuo y en un momento muy fácil de mantener. El pleno objetivo del juego se alcanza cuando el conjunto llega a gran velocidad al punto de inflexión superior delantero de la trayectoria pendular, en el que por la inercia que se adquiere, los órganos del abdomen pierden su punto de apoyo sobre el diafragma, generando cantidades excesivas de adrenalina y la sensación de vértigo.
La comprobación empírica del trabajo cumplido, es una mezcla de cansancio y satisfacción en la cara del niño, y orgullo, alegría y menos dolor de espalda desde ese momento en adelante en el adulto.
Modestísimo homenaje a Cortazar en el aniversario de su muerte
febrero 04, 2008
enero 22, 2008
La previa
Galletitas, bebida, un libro de cuentos infantiles, otro para mi, documentos, plata, la máquina de fotos, los carnets de la obra social, las llaves y por último la ropa. El viaje fue ameno y rápido, hasta pude dormir un poco.
Al llegar, ví que el lugar no había cambiado desde al año anterior, ni desde hacía bastantes años.
Ella jugaba en la arena, se revolcaba, se ensuciaba, se mojaba y tomaba frío sin importarle. Disfrutaba a pleno sin saber que yo también lo hacía mirándola.
Ni las transacciones comerciales, ni las nubes insistidoras, ni los millones de personas, ni las canchas de tejo, paleta, fútbol y rugby en los mismos diez metros cuadrados, ni los vendedores ambulantes, ni el monumento al sexo sin cerebro que estaba sentado junto a nosotros dispuesto a retomar una conversación interrumpida el año anterior. Nada de eso pudo hacer que saboree por adelantado esta especie de muestra, de probar si la salsa está bien, de adelanto, de lo que va a ocurrir en unos días. La desconexión total.
El culo apoyado en una lona, los pies enterrados en la arena hasta los tobillos, el zumbido del viento, el ruidito del agua cayendo entre la yerba del mate, levantar la vista y perderse en esto:

enero 29, 2007
Mismo lugar, misma gente, otras cosas en mente
Un año después, la historia se repite. Se repite pero no tanto. De todas maneras algunos sentimientos son los mismos, algunos nuevos y algunos ya no están. La confusion es grande pero el destino concreto. Otra imagen que habla por si misma y que no reemplaza pero si se adjunta a la anterior, las anteriores... Back from beach... no place to go... con arena en las zapatillas y con muchas pero muchas muchas ganas de no haber vuelto... pero que va... siempre se vuelve.
enero 09, 2007
Un lugar en el mundo


























